Estamos viviendo una de las épocas más complicadas de la historia y es que, aunque esta no es la única pandemia que hemos vivido, sin ir más lejos, en el último siglo, lo cierto es que nos está afecta de una manera muy importante a todo el mundo. Da igual donde vivíamos porque la globalización, la democratización de los viajes y la economía que tenemos construida en la actualidad hace que todo el planeta sea vulnerable ante una amenaza que provenga de cualquier parte del mundo. Por este motivo, actualmente, un virus con origen chino ha cambiado por completo nuestra forma de vida, nuestras costumbres y todo lo que habitualmente hacemos para llevarnos a situaciones tan drásticas como los confinamientos, algo que ni los más mayores habían vivido nunca. Es por ello por lo que, si vosotros no queréis acabar con problemas de salud derivados de esta novedosa situación, nosotros os proponemos que empecéis a disfrutar de las posibilidades que nos ofrece el sexo, ya que este es beneficioso para la salud y, por tanto, es una de las mejores prácticas que podemos hacer.

Si bien, la palabra sexo engloba un amplio abanico de posibilidades, tantas como prácticas existen y es que cada uno de nosotros somos diferentes y contamos con una serie de gustos y preferencias diferenciados, por lo que no tenemos por qué hacer lo mismo que los demás para disfrutar lo mismo o más que ellos. Así, a lo largo de este post os queremos hablar del bondage, una práctica ampliamente practicada en todo el mundo desde hace muchos años pero que no está en primera línea, por lo que nosotros queremos darle un poco de visibilidad y, por supuesto, animaros a probarla.

El bondage es una palabra de origen francés, que significa esclavitud, pero en la sexualidad se utiliza para definir todas las prácticas que tienen que ver con inmovilizar a una persona y esto puede ser a través de cuerdas o a través de otros elementos. La suspensión es otra forma de inmovilizar puesto que, a través de cuerdas, la persona queda suspendida en el aire. También se pueden usar cadenas, esposas u otros elementos que, de alguna manera, reducen los sentidos, pero sobre todo la movilidad de la persona.

Ahora que ya le ponemos nombre a esta práctica, lo más sensato es que veamos que ventajas nos ofrece para nosotros y nuestra pareja y es que, aunque parezca una broma, el bondage es beneficioso para la salud. Dejando atrás los estigmas de la sociedad y la visión del bondage como una enfermedad patológica, recientemente se ha demostrado en un estudio que las ventajas que otorga practicar este tipo de relación sexual a tu salud son mayores que la de algunos deportes. Estos son los beneficios que el bondage puede aportar a tu vida:

Nudos más habituales

Algunos de los nudos más habituales que nos podemos encontrar para llevar a cabo este tipo de prácticas son:

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