Cinco consejos para proteger tu hogar frente al coronavirus  

Todos queremos protegernos al máximo frente al coronavirus, al igual que intentamos que nuestros seres queridos también cuenten con la máxima protección para limitar la posibilidad de contagio. 

Por ello en este artículo hemos reunido cinco consejos básicos para proteger tu hogar frente a este virus y conseguir que tú y tu familia estéis lo más seguros posibles. Unos consejos muy fáciles de aplicar en el día a día. Así que si todavía no sigues alguna de las recomendaciones de este artículo deberías intentar realizarlas. 

· Guarda bien las mascarillas y lava las reutilizables 

Las mascarillas se han convertido en un accesorio indispensable en nuestro día a día. Cada vez que salimos a la calle debemos ir con ella, ¿pero qué haces con las mascarillas una vez que llegas a casa? Es muy importante guardar bien las mascarillas para limitar la posibilidad de contagio y esparcir los gérmenes por tu hogar.  

Un truco es una vez que llegues a casa guardarlas en un porta mascarillas. Cada miembro de vuestra familia debería disponer de uno para no ensuciar de gérmenes ninguna superficie y evitar confusiones con las mascarillas del resto de personas de la unidad familiar. Aunque si quieres evitar gastar dinero en los porta mascarillas puedes utilizar un simple sobre de cartas. Cada miembro debería tener un sobre, podéis poner vuestros nombres para no equivocaros y así las mascarillas estarán seguras y bien guardadas. 

Y guardar las mascarillas de forma segura no solo lo deberías realizar en casa, sino cada vez que te las quites fuera, ya sea en un restaurante o mientras comes. No es nada recomendable que las guardes directamente en el bolsillo o en el bolso. Así que intenta llevar siempre contigo el porta mascarillas o el sobre. 

Por supuesto, si utilizas mascarillas reutilizables y lavables no deberías olvidarte de lavarlas de vez en cuando. Según los expertos lo ideal y recomendable es lavarlas a diario, después de su uso. Puedes lavarlas en la lavadora junto al resto de la colada, aunque lo mejor es hacerlo a una temperatura superior a 60 grados para eliminar todos los gérmenes y bacterias. Otra manera de lavarlas es introduciendo las mascarillas reutilizables en una disolución de agua con un poco de lejía para desinfectarlas bien y después de estar dentro de esta mezcla durante media hora habría que aclararlas. 

· El gel hidroalcohólico debe ser tu mejor aliado 

Nunca deberías salir de casa sin gel hidroalcohólico para poder aplicarlo al estar en contacto con elementos de uso público como manijas de puertas, el tirador del cubo de la basura, tocar los botones del ascensor o la barandilla del autobús. Es muy importante que tras tocar este tipo de superficies te apliques gel hidroalcohólico. 

El gel hidroalcohólico como es para uso diario debería ser de calidad para garantizar la protección y evitar que las manos sufran. “Para garantizar la seguridad es recomendable optar por geles con alto contenido alcohólico que aseguren una higiene total. También es mejor escoger geles que no necesiten ser aclarados para poder aplicar en cualquier lugar. Así como si se quiere cuidar la piel y evitar que no se dañe se puede optar por geles con Ph neutro. Incluso por ejemplo nosotros disponemos de un desinfectante que cuenta con acondicionadores de la piel que proporcionan un efecto hidratante y nutritivo de las manos, así como una textura suave y sedosa de la piel”, explican desde Stocknet Vallès, empresa de venta de productos y accesorios de limpieza.

· Desinfecta la compra

Cuando comenzó la pandemia todos utilizábamos guantes de plástico en las tiendas o supermercados. Ahora ya no es obligatorio. Y por ello en los productos se concentran gran cantidad de gérmenes porque es muy habitual que toquemos algún alimento y finalmente no lo echemos en el carro. Así puede que nos llevemos a casa productos contaminados por otras personas. 

Por ello es importante desinfectar la compra, es un proceso muy sencillo y que cuando lo realices varias veces asimilarás y harás rápidamente. Lavar la compra puede ser una importante barrera para reducir las posibilidades de contagio. 

¿Y cómo desinfectar la compra? Pues existen muchas maneras diferentes, pero os contaré cómo lo hago yo. Yo a los artículos envasados con plástico les aplico un poco de desinfectante con un aerosol o spray. Después, estos artículos los enjuago o los paso por un poco de agua. Y posteriormente estos productos los seco con un trapo de cocina. El resto de productos que no vienen envasados como la fruta o las verduras las lavo con agua y un poco jabón o lavavajillas antes de guardarlas en la nevera. Así toda la compra ya estaría limpia y desinfectada. 

· Desinfecta tus zapatos con una alfombrilla o desinfectante 

Otra manera de entrar bacterias y gérmenes en tu hogar es a través de los zapatos. Por ello, junto a la entrada de tu casa deberías desinfectar la suela del calzado, ya sea con una alfombrilla desinfectante o simplemente aplicando un poco de spray desinfectante. También puedes optar por utilizar los zapatos de diario solo para la calle y en casa usar un calzado específico o diferente. 

· Ventila de vez en cuando la casa y especialmente con visitas 

La ventilación es indispensable para reducir la posibilidad de contagio en espacios cerrados, tal y como informa la Organización Mundial de la Salud. Y a pesar de que estés en casa y todos los miembros forméis una unidad familiar y en vuestro domicilio no uséis mascarilla nunca está de más ventilar el hogar. 

Por supuesto, si recibís visitas de personas ajenas a la unidad familiar sería muy importante que abrieses las ventanas para aumentar el caudal de ventilación natural. También sería recomendable que hubiese una distancia de seguridad entre vosotros para reducir las posibilidades de contagio. 

En definitiva, estos cinco consejos son muy útiles para protegerte a ti y tu familia frente al coronavirus al reducir las posibilidades de contagio. Si todavía no realizas alguno de estos consejos deberías introducirlos en tu rutina diaria para que la probabilidad de contagio baje.

Esa bebida cool al alcance de todos

No sé por qué siempre he pensado que beberte una copita de vino esa cool. Puede que sea porque en casa, los fines de semana, nos bebíamos alguna que otra cervecita fresquita y solo sacábamos el vino en Navidad o días especiales, la verdad es que no lo sé, pero tengo muy estereotipada a la persona que bebé vino de forma más o menos asidua. No hablo de alcohólicos de tetrabrik, ni siquiera de la persona que bebe a diario un vaso con las comidas, hablo de esa gente que se compra una botella para la cena del sábado y se la bebe en copa de cristal elegante. ¿Es cool o no?

Por cierto, para quien no lo sepa, cool podría traducirse como “guay” pero no uno cualquiera, sino un “guay elegante”.

¿Os habéis fijado en que muchas series americanas la protagonista acaba el día con una copa de vino y un buen libro en el sofá de su casa, o directamente en la cama? Si veis “The Good Wife” lo sabréis de sobre para no es en la única serie en la que pasa, os lo puedo asegurar.

Y el caso es que ahora que lo he probado sienta muy bien. Me pongo una copita de vino, no demasiado, solo lo suficiente, cojo un buen libro y me meto en la cama a leer mientras doy pequeños sorbos a la copa. Solo me faltaría llevar un bonito pijama de adultos en lugar del mío de Winnie de Pooh y ya sería todo redondo ¿verdad?

Pues en realidad todo eso no es más prejuicios que hacemos como cuando alguien va vestido de una u otra manera y le achacamos una personalidad solo por ese look. Quien bebe vino vestido de forma elegante es cool, y quien bebe se bebe una lata de cerveza en vaqueros es cutre. Es una asociación de ideas y no podemos evitarlo, es lo que nos ha enseñado la sociedad.

Sin embargo hay cervezas que son de alto standing, que quede claro, y vinos que son muy cutres (y no hablo de Don Simón), así que en realidad todo depende del prisma con que se mire.

Pero el caso es que yo he pasado de beber una copa de vino blanco una vez al año, en Navidad, a hacerlo mucho más a menudo y de blanco, espumoso, rosado o tinto.

Por ejemplo, me gusta mucho el Marina Alta de Bodegas Bocopa,  pero también compro a veces Ribeiro, Albariño e incluso Txakoli en SC Selección. Este último es un vino que no había probado nunca hasta hace unos meses y que he descubierto que me encanta.

Con los tintos lo llevo peor porque no los conozco y suelen tener un sabor mucho más fuerte que a mí me cuesta, pero en realidad he probado alguno que está muy bien y la parte negativa es que no me he quedado con el nombre ni con el tipo de uva utilizada así que… no sé qué debo comprar.

Cervezas Gourmet

Volviendo al tema de lo que es cool y no lo es, se me ha ocurrido buscar “cervezas gorumet” en Google para ver qué resultados obtenía y según El Corte Inglés, una cerveza gorumet es la Lagermaster. No sé si habéis visto la botella de esa cerveza pero sale una especie de alce con unos cuernos gigantes, tan fornido que si no fuera por los suerbos pensarías que es un toro, vestido con una camiseta de motero, un tatuaje en el brazo y una jarra de cerveza en la mano.

Probablemente estará buenísima, no lo dudo, pero ¿cómo puede ser una bebida que se empaque en esa botella cool? Será una cerveza fuerte o macarra pero ¿cool o gourmet? Yo creo que no. De hecho muy pocas cervezas de las que aparecen como “gourmet” en la web de El Corte Inglés tienen una botella que pueda pasar por elegante a la par que guay, tal vez la cerveza roja Ambiciosas Ambar 10, la Arriaca, la Mica y poco más, pero aun así dudo, la verdad.

¿Significa eso que beber vino es mejor que beber cerveza? Pues en realidad no. La cerveza ye l vino son dos bebidas alcohólicas y el alcohol nunca es sano para nuestro organismo aunque ambas tienen sus beneficios.

Beneficios de la cerveza

  1. Es una bebida nutritiva
  2. Ayuda a proteger tu corazón
  3. Ayuda a prevenir los cálculos renales
  4. Reduce el colesterol malo
  5. Fortalece nuestros huesos
  6. Reduce el estrés
  7. Ayuda a mejorar la memoria
  8. Ayuda a la función cognitiva

Beneficios del vino

  1. Retarda el envejecimiento
  2. Un aliado para bajar de peso
  3. Es un potenciados para nuestro cerebro
  4. Trata las infecciones de las encías
  5. Protege contra quemaduras solares graves
  6. Combate el cansancio
  7. Aumenta nuestras endorfinas
  8. Limpia nuestro paladar
  9. Reduce el colesterol
  10. Mejora nuestra salud cardíaca
  11. Reduce el riesgo de cáncer
  12. Previene enfermedades que causan ceguera
  13. Aumenta los niveles de Omega3
  14. Combate infecciones urinarias.
  15. Reduce el riesgo de depresión

Al final todo es cuestión de gustos ¿o no?