Conoce Múnich durante el Oktoberfest

Decía el gran filósofo griego Platón que “quien inventó la cerveza era un hombre sabio” porque no hay nada mejor que una botella de cerveza bien fría rodeada de esas gotas tan hermosas sobre su superficie, y si como yo imagino eres una persona amante de un buen trago de este líquido amarillo no habrá mejor fiesta en el mundo que el Oktoberfest (Fiesta de la cerveza) de Múnich.

El Oktoberfest, en alemán fiesta de octubre, se celebra desde 1810 llegando a convertirse en la fiesta más popular de Alemania, reúne entre seis y siete millones de visitantes cada año, que disfrutan de comida, espectáculos y diversión todo ello regado por litros y litros de cerveza servidos en las típicas jarras de cristal. Unas jarras que si queremos para nuestra casa las podemos encontrar en Giona company, una empresa especializada en el diseño y comercialización de productos para el sector de bebidas, hostelería y catering, con la mejor relación calidad precio en cada uno de sus productos como copas, vasos, dispensadores de vino, cubiteras, enfriadores de copas, vinotecas, expositores refrigerados, etc.

Múnich es más que Oktoberfest, es tradición, cultura, historia, monumentos… por ello no podemos dejar de aprovechar la ocasión para hacer un precioso recorrido turístico por la ciudad y conocer sus lugares más emblemáticos, como, por ejemplo:

  • Plaza Marienplatz. Es la plaza central o principal de la ciudad desde su fundación en el año 1158. Su nombre, Plaza de María en español, se debe a que en su centro se encuentra la Mariensäule o columna de María, monumento erigido en el año 1638 para celebrar el fin de la ocupación sueca. En el lado Este de la plaza se ubica la denominada Fuente del Pez, una pequeña fuente que antiguamente servía a los pescaderos del mercado para mantener el pescado fresco.
  • Neues Rathaus o Nuevo Ayuntamiento. En la plaza Marienplatz se ubica este gran edificio cuya construcción se inició en el año 1867, en estilo neogótico, aloja las oficinas municipales desde el año 1874 y es uno de los más emblemáticos de la ciudad. La fachada principal de 100 metros de longitud y 85 m. de altura, está profusamente adornada por varias esculturas y coronada por su célebre carrillón, cuyas figuras representan a diario el enlace entre el duque bávaro Guillermo V y Renata de Lorena en 1568.
  • Altes Rathaus o Viejo Ayuntamiento. Edificado en el año 1470 su estilo es neogótico. Es de reseñar su torre como la parte más antigua de la edificación, construida entre 1180 y 1200, ya que formaba parte de las fortificaciones de la ciudad y su salón ceremonial situado en la planta baja que conserva en la pared un friso con 96 escudos que data de 1478. Actualmente acoge el Museo del Juguete.
  • Frauenkirche o la Catedral de Nuestra Señora. La construcción de esta Catedral católica se inició en 1468 con un estilo gótico tardío, siendo consagrada en 1494. Destacan sus dos torres con sus cúpulas con influencias del arte bizantino, que dominan la ciudad.
  • Asamkirche o Iglesia de San Juan Nepomuceno. Construida en el siglo XVIII como capilla privada de sus constructores, está considerada como uno de los más importantes monumentos del barroco tardío o rococó.
  • Münchner Residenz o Residencia de Múnich. Es el palacio real de los reyes de Baviera y el palacio urbano más grande de Alemania. La parte más antigua fue construida en 1385, sus diversas ampliaciones hacen que reúna diversos estilos, renacimiento tardío, barroco, rococó y clasicismo. Actualmente es uno de los mejores museos decorativos de Europa que alberga las joyas de la Casa de Wittelsbach, una de las colecciones más importantes del mundo que abarca desde la Edad Media hasta el Clasicismo.
  • Schloss Nymphenburg o Palacio de Nymphenburg. Construido en 1664 con estilo barroco, fue residencia de verano de los gobernantes del Reino de Baviera. El palacio está rodeado de un parque de 800.000 m2. Actualmente está abierto al público, pero todavía es el hogar y sede del jefe de la Casa de Wittelsbach, el duque Francisco de Baviera.

La gastronomía de Múnich

Y tras este bonito e interesante recorrido por los principales edificios de la increíble ciudad de Múnich nos ha entrado el apetito, por lo que nos dirigimos a uno de los restaurantes que sirven un plato típico muy sabroso, el codillo de cerdo. La preparación por lo general es asada, lo que deja una carne muy jugosa con su corteza crujiente, lo suelen acompañar con puré de patata y col roja con manzana.

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